
Todo el planeta estaba prácticamente bajo el magma, aunque algunos picos se resistían a ser cubiertos, la situación daba a entender que era inútil cualquier esfuerzo. Por fin la humanidad había conseguido sus propósitos… después de luchar tantos siglos por una tierra que no era suya, acabó por destruir su único habitat.
-Bueno… siempre la ha tenido… -señaló el robot mientras sujetaba al niño entre sus brazos.
Los volcanes no cesaban de vomitar lava y escupir rocas incandescentes por todas direcciones.
-Ésta es la navidad más calurosa de mi vida- aseguró el pequeño Ewan.
-No te preocupes todo va a salir bien.
-¿Ah si? ¿Cómo?
-No lo sé, pero terminará bien.
-¿Por qué dices esto? Los robots no sois optimistas- insistió el niño alucinando con las palabras que le había soltado su compañero.
-Tienes razón, siempre hemos sido lógicos y realistas…- contestó el robot - ...pero ahora empiezo a entenderos. ¡Hay que ser siempre OPTIMISTA!
Xènia d'Armengol
Il.lustración realizada con lápices de colores (los de toda la vida).

2 comentarios:
Hola Xenia! ya he puesto una cosilla de papiroflexia..a ver que te parece..xd!
pd: interesante ilustracion, vaya trabajo que debe de haber tenido pintarla con lapices...un abrazo y hasta otra!
fantasticas ilustraciones, me encantan. Enhorabuena!
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